Por: Chloe Wolf
La llegada de la inteligencia artificial cambió las reglas para contar con una plantilla preparada para el cambio, pero el reto principal no es el que muchas empresas asumen. Un estudio de Cornerstone y Vanson Bourne, realizado a 2,000 líderes de Recursos Humanos, TI y colaboradores, revela que el problema no es la falta de formación. El verdadero desafío radica en acceder a la información sobre el personal y actuar con la velocidad necesaria para adaptarse a los objetivos del negocio.
Durante años se ha invertido en aprendizaje, actualización (upskilling), reconversión (reskilling) y contratación para cerrar la brecha de competencias. Sin embargo, convertir esas inversiones en resultados sigue siendo complejo debido a la falta de visibilidad: las organizaciones no logran identificar las brechas emergentes antes de que afecten la productividad y el desempeño.
La capacitación es fundamental, pero no resuelve la falta de inteligencia sobre el personal. Cuando Recursos Humanos y TI trabajan con sistemas separados o datos fragmentados, los datos clave llegan tarde. Por ello, la preparación laboral es una responsabilidad compartida: las organizaciones con una estrecha colaboración entre RR. HH. y TI tienen un 67% más de probabilidades de tomar decisiones a tiempo.
¿Qué es una brecha de habilidades laboral?
La brecha de habilidades es la diferencia entre las competencias que una empresa necesita para alcanzar sus metas y las que realmente posee su personal. Puede presentarse a nivel individual, de equipo o corporativo, y se hace evidente cuando el negocio evoluciona más rápido que la capacidad de adaptación de los empleados.
Planteada tradicionalmente como un tema exclusivo de capacitación, la evaluación de brechas ayuda, pero no resuelve la causa raíz. El reto no es solo desarrollar competencias, sino detectar dónde surgen las deficiencias con la rapidez suficiente para actuar antes de que impacten los resultados comerciales.
El mito habitual sobre la escasez de competencias

Suele explicarse la falta de competencias mediante factores conocidos: capacitación insuficiente, escasez de personal, programas obsoletos, lenta adopción tecnológica o falta de reconversión profesional. De hecho, McKinsey señala que el 87% de las organizaciones ya tiene o prevé tener estas deficiencias.
Sin embargo, la investigación de Cornerstone y Vanson Bourne demuestra que la causa profunda no radica en la falta de esfuerzo o inversión, sino en la capacidad de transformar los datos sobre el personal en decisiones estratégicas y oportunas.
La causa real: Inteligencia sobre el personal, no falta de datos
El problema de fondo es de inteligencia sobre la fuerza laboral, no de recopilación de datos. La mayoría de las empresas ya posee la información; el verdadero reto es convertirla en conocimientos útiles para actuar con agilidad.
Sin visibilidad sobre las habilidades actuales, las brechas emergentes y las necesidades futuras, se generan retrasos en contratación, reubicación lenta de personal y fallas en metas de productividad.
El estudio muestra las consecuencias de operar con datos fragmentados:
- 85% de las organizaciones utiliza tres o más métodos desconectados para ver sus datos, y solo el 36% cuenta con una plataforma unificada.
- 50% de las empresas deja brechas sin resolver por demasiado tiempo.
- 44% sufre retrasos en contratación, reubicación y reestructuración.
- 41% incumple sus objetivos de productividad por no actuar a tiempo.
¿Por qué las brechas de competencias tardan tanto en resolverse?
Las deficiencias persisten debido a la demora en convertir la información laboral en acciones concretas. Los principales obstáculos identificados por los líderes son:
- 54% cita la falta de alineación entre RR. HH. y TI.
- 40% maneja estrategias separadas para IA y planificación laboral.
- 38% enfrenta retrasos en iniciativas de reskilling y upskilling.
- 38% tiene visibilidad limitada sobre necesidades futuras.
- 37% halla difícil identificar roles y capacidades futuras.
- 37% opera con datos fragmentados.
Los colaboradores también perciben el impacto: casi el 60% siente que el desarrollo de habilidades es reactivo y llega cuando el cambio ya ocurrió, mientras que solo el 17% confía en entender cómo evolucionará su puesto en los próximos 12 a 24 meses.
Por qué Recursos Humanos no puede cerrar la brecha sin TI

Capacitar al personal es esencial, pero no reemplaza la visibilidad necesaria para responder a la velocidad del mercado.
Recursos Humanos se encarga del desarrollo de capacidades (contratación, formación y movilidad), mientras que TI proporciona la infraestructura de datos para identificar dónde existen brechas y dónde surgirán próximamente. Sin TI, RR. HH. opera con información incompleta y reactiva.
El 93% de los líderes de RR. HH. y TI coincide en que sus departamentos deberían estar mejor alineados. Cuando TI facilita la visibilidad de datos y RR. HH. impulsa el desarrollo, las empresas toman decisiones más rápidas y seguras.
Datos clave: El impacto directo de alinear RR. HH. y TI
La colaboración entre ambas áreas genera resultados cuantificables:
- 13% más de velocidad: Las empresas alineadas toman decisiones sobre su personal en un promedio de 79 días, frente a los 91 días de las organizaciones menos alineadas.
- 67% más de preparación: Tienen mayor probabilidad de tomar decisiones rápidas para adaptarse a los cambios del entorno.
- Casi el triple de preparación en empleados: El 29% del personal en empresas alineadas se siente listo para el cambio, en comparación con solo el 11% en empresas sin alineación.
La Inteligencia Artificial: Acelerador de la preparación laboral
La IA está marcando la diferencia en la planificación del talento. Las organizaciones que utilizan IA para la planificación de la fuerza laboral tienen el doble de probabilidades de tomar decisiones rápidas (63% frente al 30%). Además, solo el 5% de las empresas con IA tarda cinco meses o más en responder a cambios de plantilla, en comparación con el 13% de las que no la utilizan.
La IA no elimina la brecha por sí sola, pero potencia las capacidades existentes de la organización cuando se cuenta con una sólida alineación entre RR. HH. y TI.
Pasos prácticos para cerrar la brecha de habilidades
- Crear una visión unificada de los datos: Sustituir sistemas desconectados por plataformas de planificación que brinden a RR. HH. y TI acceso a la misma información en tiempo real.
- Asumir la inteligencia laboral como responsabilidad compartida: Integrar la experiencia de personas de RR. HH. con la infraestructura tecnológica de TI.
- Medir la preparación por resultados de negocio: Evaluar el éxito según la velocidad de respuesta y el desempeño operativo, en lugar de limitarse a las tasas de finalización de capacitaciones.
En resumen
Cerrar la brecha de habilidades no depende únicamente de sumar más cursos, sino de transformar la información del personal en decisiones rápidas y estratégicas mediante la alineación entre Recursos Humanos y TI. En un entorno impulsado por la IA, la preparación laboral dependerá directamente de la eficacia con la que las organizaciones utilicen e integren sus datos.




