Por Editorial Trust Journey
El último informe sectorial revela cifras sin precedentes en las expectativas de inversión y un marcado optimismo impulsado por el rally global del precio del cobre y los avances normativos de la Ley de Permisología. No obstante, las alarmas se encienden ante una inminente presión en el costo de insumos críticos como los reactivos químicos y la mano de obra, desafiando los márgenes de las compañías y obligando a los líderes corporativos a buscar nuevas eficiencias mediante la transformación digital y la analítica predictiva corporativa.
El rumbo de la minería en Chile muestra una combinación de proyecciones económicas extraordinarias y grandes desafíos prácticos en las operaciones del día a día. La octava edición del Estudio Señales de la Minería, elaborado por VANTAZ Group y el Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO), entrega una mirada detallada sobre cómo el sector percibe su realidad actual y planifica sus estrategias para los próximos dos años. Las respuestas, obtenidas entre abril y mayo de 2026, capturan el sentir de la industria en un momento clave de cambios normativos y movimientos en el mercado internacional.
Un ecosistema más diverso y con alta relevancia decisional
Lo interesante de este año es que el estudio cuenta con miradas muy diversas. El 70% de los que respondieron son directores, socios o gerentes, es decir, las personas que toman las decisiones importantes. Pero además, aumentó la participación de las empresas medianas y de los pequeños proveedores (que pasaron del 27% al 39%). Esto nos da una visión muy real de toda la cadena, algo que en Trust Journey consideramos clave para analizar cómo la tecnología puede ayudar en el día a día.

En esta oportunidad, el estudio recopiló un total de 288 respuestas, logrando 255 cuestionarios completamente respondidos por profesionales de empresas mineras, proveedores, consultoras, instituciones académicas y organismos públicos.
Un aspecto metodológico muy valioso es la composición de los participantes:
- Poder de decisión: El 70% de los encuestados ocupa posiciones ejecutivas de alta dirección, distribuidas entre gerentes y subgerentes (38%), junto a socios y directores de empresas (32%). Esto otorga a los resultados una perspectiva muy cercana a la planificación estratégica y a la toma de decisiones reales de la industria.
- Presencia del sector productivo: El 78% de la muestra total corresponde de manera directa a proveedores y empresas mineras en el terreno.
- Diversidad de actores: Dentro de las compañías mineras participas, la gran minería concentra el 66% de las respuestas. No obstante, la mediana minería aumentó su participación en 9 puntos porcentuales en comparación con el año 2025, lo que amplía la mirada sobre la realidad de operaciones medianas.
- Evolución de los proveedores: En el segmento de las empresas prestadoras de servicios y suministros, se observa un incremento notable en la participación de firmas micro y pequeñas, las cuales pasaron de representar el 27% al 39% de la muestra total, reflejando un ecosistema de proveedores mucho más diverso.
El boom macroeconómico: Inversión en niveles históricos
Al analizar las variables de crecimiento, las señales financieras muestran un optimismo muy robusto que no se registraba en las ediciones previas del reporte. Durante el período en que se aplicó la encuesta, el ecosistema minero procesó hitos de gran relevancia internacional, liderados por el alza histórica en el precio del cobre, que llegó a cotizarse en US$ 6,20 la libra en mayo y acumuló un aumento del 9,34% en el año, aproximándose al récord de US$ 6,28 registrado a fines de enero. A nivel interno, el hito principal fue la aprobación de la esperada Ley de Permisología, una reforma destinada a agilizar la inversión y recortar los tiempos de tramitación de proyectos en el país.
Esta coyuntura impulsó las proyecciones económicas hacia tramos inéditos en la serie histórica del estudio:
Índice de Situación Económica
La serie histórica del informe muestra una recuperación sostenida en la confianza desde los mínimos detectados en 2022, registrando una aceleración muy marcada a partir de 2024. Para este año 2026, el Índice Global de Situación Económica subió un nivel completo en la escala de medición para posicionarse en 83 puntos, entrando de lleno en la zona considerada «Optimista».
Al evaluar el escenario a mediano plazo (24 meses), las expectativas escalan hasta los 89 puntos, situándose en la categoría de «Muy optimista». Por su parte, la evaluación de la situación económica actual obtuvo 76 puntos. Cabe destacar que el estudio identifica que los proveedores mineros muestran un nivel de optimismo general más elevado que las empresas mineras, segmento donde los gerentes de operaciones presentan una postura más moderada.
Expectativas de Inversión Nacional
El índice enfocado en medir la evolución de la inversión minera para los próximos dos años alcanzó los 87 puntos. Este resultado representa el valor más alto registrado en toda la serie histórica del estudio, superando el récord anterior de 80 puntos alcanzado en 2025.
Este comportamiento optimista es consistente con los datos macroeconómicos de la industria, específicamente con la cartera decenal de proyectos de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), que proyecta una inversión de US$ 104.500 millones para el período 2025-2034.
El Giro del Entorno Regulatorio
Por primera vez desde que se realiza esta medición, el Índice Global de Entorno Regulatorio logró superar el umbral de los 55 puntos, alcanzando los 65 puntos y subiendo dos niveles hacia la zona de «Levemente optimista». Este avance estuvo fuertemente impulsado por las proyecciones a mediano plazo, que se elevaron hasta los 82 puntos gracias a las certezas que promete la nueva legislación de permisos.
Sin embargo, el indicador enfocado en la percepción del entorno regulatorio actual se mantuvo rezagado en la zona neutral con 48 puntos. Esto evidencia la existencia de una brecha clara: si bien las reformas normativas generan expectativas muy favorables para los próximos años, los operadores e ingenieros en las faenas diarias aún no perciben un alivio directo en los trámites y la burocracia cotidiana.
La encrucijada de los costos operativos y el suministro global
La otra cara de este ciclo de precios altos es la complejidad en la estructura de los costos operacionales dentro de las faenas. Las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto en Medio Oriente y las restricciones comerciales aplicadas por grandes mercados asiáticos han encendido las alarmas en la cadena de suministro global, encareciendo componentes esenciales para la producción. De hecho, el informe advierte que los ocho insumos críticos analizados se ubican en el rango de aumento probable o muy probable para los próximos 12 meses, moviéndose firmemente entre los 70 y 85 puntos:
- El impacto en los reactivos químicos: Este ítem lidera la presión inflacionaria del año, registrando un salto drástico desde los 71,77 hasta los 84,68 puntos, lo que representa el mayor incremento de toda la edición. Este encarecimiento responde de forma directa a las restricciones de China sobre el ácido sulfúrico (insumo clave para el 20% del cobre que exporta Chile), obligando a las empresas a adquirirlo en un mercado spot con precios hasta un 100% más elevados.
- Materiales industriales en alerta: Los explosivos y los neumáticos anotan una expectativa de incremento de 81,65 puntos , seguidos de cerca por los combustibles (81,60 puntos) y la energía eléctrica (80,80 puntos).
- El costo del capital humano: Con 81,40 puntos, las expectativas de costo laboral se posicionan como el indicador más estable de la muestra, con una variación mínima respecto a los 81,51 de la edición anterior. Esto refleja que la presión salarial y la fuerte competencia por atraer y mantener profesionales o técnicos especializados constituyen un factor de gasto permanente y estructural para la minería chilena.
- La situación del recurso hídrico: El agua fue el único insumo que mostró una reducción relevante en su percepción de presión, descendiendo a 79,20 puntos, aunque se conserva dentro de los márgenes de cuidado de las compañías.
El estudio pone de manifiesto una brecha de percepciones relevante: las empresas mineras sienten una presión de costos significativamente mayor en todos los insumos en comparación con sus empresas proveedoras. Esto se repite al evaluar los efectos del conflicto en Medio Oriente en el mercado del cobre, donde las compañías extractivas se muestran marcadamente más cautas y menos optimistas que sus contratistas, anotando 48,68 frente a 62,30 puntos.

Cuellos de botella institucionales y riesgos emergentes
Al momento de identificar y priorizar los obstáculos o «cuellos de botella» que ralentizan el avance de las carteras de proyectos en el país, las respuestas muestran una alta estabilidad en comparación con el período anterior. Esto confirma que los factores institucionales, normativos y del entorno social tienen hoy un peso estratégico mucho mayor para las corporaciones que las variables del mercado, el acceso al financiamiento o los precios de los minerales.
El orden de importancia asignado por la encuesta general es el siguiente:
- Permisología y tiempos de tramitación: Se mantiene firmemente como la principal barrera para destrabar las inversiones sectoriales, liderando con una puntuación de 9,16.
- Incertidumbre regulatoria: Ocupa la segunda posición con 8,10 puntos.
- Conflictos socioambientales: Cierra el podio de los desafíos estructurales con 7,53 puntos.
- Infraestructura insuficiente: Registra una puntuación de 6,13.
- Escasez de capital humano: Se ubica en la quinta posición con 5,63 puntos.

A nivel de posiciones intermedias, los únicos movimientos relevantes en el ranking general fueron el avance de la «capacidad de implementar nuevas tecnologías» (que subió del puesto 8 al 7) y la bajada del ítem «precio de los minerales» (que descendió del puesto 7 al 8), reflejando que el valor actual del metal reduce la preocupación inmediata por los ingresos comerciales.
Nuevas preocupaciones en las faenas
Más allá de las opciones estructuradas, la encuesta permitió recoger las inquietudes de los líderes de la industria a través de preguntas de respuesta abierta, dejando en evidencia una serie de temáticas emergentes de alta complejidad para la continuidad del negocio:
- Degradación de los yacimientos: Representa un desafío técnico crítico, ya que la menor ley del mineral obliga a las compañías a remover, procesar y moler un volumen de roca significativamente mayor para obtener la misma tonelada de cobre fino, elevando el uso de energía, agua y reactivos.
- Competitividad internacional: Alerta sobre la necesidad de que Chile mantenga condiciones atractivas frente a otros distritos mineros globales.
- Seguridad y crimen organizado: Por primera vez, factores de seguridad pública e institucional aparecen con un volumen de menciones directas dentro de los riesgos de operación en las regiones del país, un dato que levanta alarmas en la planificación logística y de resguardo de instalaciones.
Productividad y Capital Humano: El papel de la Inteligencia Artificial
Las proyecciones de este superciclo de inversión plantean un dilema silencioso pero crítico para las gerencias de recursos humanos y operaciones: ¿cómo ejecutar carteras de proyectos de gran envergadura en un contexto de costos de insumos al alza y dotaciones técnicas limitadas? Tal como lo adelantaban las reflexiones de la versión anterior del informe, la industria se enfrenta a un escenario donde todas las compañías competirán de manera simultánea por captar a las mismas personas y a las mismas firmas de ingeniería especializadas.
Para traducir con éxito este optimismo macroeconómico en márgenes de rentabilidad saludables, las organizaciones mineras deben impulsar un cambio de enfoque. En la actualidad, la productividad ya no se resuelve únicamente optimizando el rendimiento de la maquinaria pesada o las plantas de procesos; hoy la gran diferencia competitiva se define en la gestión interna y la eficiencia del capital humano. La digitalización y la analítica predictiva corporativa se posicionan como los motores indispensables para estructurar los equipos de trabajo, eliminar la duplicidad de funciones operativas y potenciar al máximo las capacidades de los profesionales disponibles.
En este desafiante entorno, soluciones avanzadas como AImyB, nuestra tecnología de inteligencia artificial que transforma las percepciones de los distintos stakeholders en alertas preventivas, se transforman en herramientas de valor estratégico.
Al integrar capacidades de inteligencia artificial, AImyB permite a las empresas de minería y a sus grandes proveedores mapear habilidades críticas en tiempo real, eficientar la planificación y asignación de dotaciones flotantes ante carteras de proyectos dinámicas, y predecir tendencias de rotación laboral o brechas de desempeño antes de que impacten los presupuestos operativos de la organización.
En un ciclo donde controlar cada línea de gasto es vital y optimizar el valor del talento humano es una obligación de continuidad, apoyarse en herramientas analíticas de precisión como AImyB no es una alternativa tecnológica, es la estrategia competitiva que resguardará el liderazgo y la sostenibilidad de la minería del futuro.




